Mi camino en el arte comenzó desde muy pequeña. Los lápices de colores eran mis mejores amigos, y los premios que recibía en el colegio siempre estaban vinculados con la plástica.

En el año 2001, habiendo egresado del colegio Holy Trinity College, emprendí mi formación estudiando arquitectura en la Universidad Nacional de Mar del Plata, ciudad donde nací. Inmediatamente me vi deslumbrada por las maravillosas obras de Antoni Gaudi. Fue como amor a primera vista; para ese entonces no imaginaba que este asombroso arquitecto pasaría a ser un gran referente en mi vida.

Luego de estudiar cinco años en esa facultad, decido inscribirme en la escuela de cerámica Rogelio Irurtia para comenzar el profesorado en cerámica, sin saber que existía una carrera vinculada con el mosaiquismo. Habiendo emprendido el primer año de formación básica encuentro dentro de los talleres que existía este maravilloso arte, y en ese mismo momento me di cuenta que eso era lo que quería hacer el resto de mi vida. Luego de cuatro años de estudio me recibí de técnica superior en mosaico artístico en el 2011.

Hoy en día me dedico a este arte, produciendo obras, enseñándolo y transmitiendo mis conocimientos con mucho amor y dedicación. Como siempre les digo a mis alumnas “el mosaico es un camino de ida del que es imposible volver; te enamora, te envuelve, saca lo mejor de cada uno… es una forma de vida”.

Los invito a recorrer este camino juntos desde mi página web.